Los tumores o masas pueden originarse en cualquier parte del cuerpo de tu mascota y pueden estar causadas por procesos inflamatorios (benignos) o cáncer. Cualquier masa de nueva aparición debería ser evaluada por tu veterinario lo más pronto posible. Desafortunadamente por mucha experiencia que tenga el veterinario, no se puede saber si son malignas o benignas sin que se realicen diversas pruebas.

Lo primero que se debe realizar es un test muy sencillo que consiste en hacer una citología despues de aspirar la masa con una aguja. Este procedimiento se realiza con el paciente despierto y no produce mayor incomodidad que la que pudiese originar una vacuna. Mediante este método obtenemos células de la masa que se colocan en un portaobjetos de cristal y después de utilizar unas tinciones específicas se pasará a evaluar en el microscopio. La apariencia de las células proporiconará información a su veterinario acerca de si la lesión es solida o esta llena de líquido, si se trata de un proceso inflamatorio, si es maligna y sobretodo si la masa se debe extirpar quirúrgicamente indicando cuanto tejido se debe extirpar a su alrededor.

Los quistes son masas llenas de líquido. Los tumores son masas sólidas formados por células que pueden ser o bien malignas o benignas. Las masas benignas son aquellas que estan muy localizadas y que no se extienden a otras partes del cuerpo ( no metastatizan). Los tumores malignos (cáncer) estan formados por células anormales, muy peligrosas que pueden viajar a otras partes del cuerpo, como por ejemplo los pulmones, médula ósea, y ganglios, causando enfermedad e incluso la muerte si impide el normal funcionamiento de estos organos.

Dependiendo de que aspecto tengan las celulas bajo el microscopio, su veterinario puede que envie las muestras a un laboratorio para que estan sean revisadas por especialistas en la materia, para confirmar el diagnóstico o valorar la necesidad de mas aspirados/citologías. En algunos casos los aspirados con aguja fina no identifican 100% el origen de la masa, por lo que el veterinario recomendará que se realice una biopsia. La diferencia entre una biopsia y un aspirado es que mientras que en el caso del aspirado solo evaluamos unas cuantas células, con la biopsia se obtiene una muestra mas grande facilitando mucha mas información a los patólogos. Las biopsias son procedimientos quirúrgicos que dependiendo del caso se pueden realizar con una sedación y anestesia local, pero en otros casos se debe utilizar anestesia general dónde la masa se extirpa de manera parcial o total para ser enviada al patologo.

En algunas ocasiones en la misma cirugía podemos encontrarnos que la masa es demasiado infiltrativa o grande para quitarla por completo. En esos casos puede que el veterinario opte por quitar el máximo posible para hacer que el paciente se sienta mejor y aliviemos sus síntomas. Este tipo de intervención se llama citoreductora.

Si el aspirado o biopsia de la masa revela que una masa es cancerosa, o si se realiza una intervención citoreductora dónde se han dejado células malignas, es recomendable valorar el realizar otra cirugía o pedir consulta con un especialista en oncología para valorar que tratamiento seria el idóneo en cada caso ( quimioterapia, nuevas terapias dirigidas, radioterapia, cirugía, etc…).